VENTA Y CONSERVACIÓN

Después del proceso de fabricación, el helado se conserva a – 25 ºC. Pero esta no es, sin embargo, la temperatura adecuada para servir el producto al público pues, al estar demasiado frío, no es posible apreciar todas sus propiedades de gusto y textura.
Por este motivo, en el punto de venta disponemos de armarios refrigerados que aumentan la temperatura hasta – 18 ºC. Posteriormente, los helados se trasladan a la vitrina, donde la temperatura es de – 14 ºC.
En este tipo de vitrinas, la refrigeración del producto se consigue mediante una corriente de aire que circula en el interior y mantiene una temperatura bastante uniforme.
El sistema de ventilación crea una barrera horizontal de aire frío sobre las bandejas que impide que el aire exterior, que es más caliente, deteriore el helado.
